
ADMINISTRADORA DE ACTIVOS EBRO
“El activo más poderoso con el que contamos es nuestra mente.”
- Robert Kiyosaki

Experiencia en Asesoría Jurídica,
Administrativa y Contable a empresas
En Ebro trabajamos de forma confidencial y profesional ofreciendo múltiples estrategias personalizadas para minimizar el impacto en el patrimonio de los socios y la empresa ante una crisis de acreedores, contando siempre con los conocimientos y la experiencia de nuestros expertos en las áreas jurídica, financiera y fiscal para obtener los mejores resultados.
¿Tu empresa se encuentra en un riesgo de impago a acreedores?
Cuando las empresas están sometidas a estrés financiero debido a pasivos bancarios, acreedores y proveedores, están sujetos a riesgos, los cuales muchas veces se trasladan a los accionistas debido a los avales que exigen los bancos. Esos avales exceden las garantías de acuerdo a los importes de los créditos, arriesgando más de lo que se debería arriesgar con las instituciones financieras; ya que estos para asegurar el cobro, piden garantías y avales en exceso y de esta manera quedan la empresa y los socios muy vulnerables a las acciones que pudieran tomar los bancos en una posible eventualidad.


Minimizamos riesgos ante una crisis
Todos estos riesgos muchas veces se subestiman y por el ánimo de seguir creciendo y mantener en operación a la empresa, se arriesga el patrimonio familiar ganado durante años, incluso por dos o tres generaciones.
En Ebro particularmente creemos, basados en las experiencias que tenemos, que no es justo perder una empresa y el patrimonio por crisis temporales; por eso reunimos a un grupo de asesores profesionales en el área jurídica, financiera y fiscal que hacen frente a estas adversidades y logran liberar de riesgos el patrimonio personal de los accionistas y salvar la operación de la empresa superando la crisis en la que pudiera estar sumergida.
Experiencia para proteger activos a empresas y accionistas
Es posible que en estas situaciones con la presión y los compromisos, los socios no tomen las mejores decisiones y sometan a la empresa a más apalancamiento y mayor riesgo para el patrimonio.
Con la experiencia que tenemos en casos como estos, sabemos que hay salidas y no necesariamente se debe llegar a extremos como el de un concurso mercantil.


